Nunca fui amante de los gatos pero desde que llegaron a nuestra vida, la han llenado por completo con sus juegos, maullidos y caricias.
Anais y Merlin son los niños de la casa, la han conquistado por completo, haciendo suyo cada rincón.
Rebeldes, dulces, enérgicos, románticos, curiosos...y de gran espíritu felino, nos han robado el corazón.


